

Pero también escribió un par de libros. Sus propias memorias, con el soberbio título de "Myself" y este que nos ocupa en la cadena que os he preparado: "La Reina de África o cómo fui a África con Bogart, Bacall y Houston y estuve a punto de perder la cabeza". Es poco más que un diario de viaje, un opúsculo, supongo que con los errores y faltas propias de las ausencias de la memoria, pero es un libro delicioso. Lo conseguí el otro día en el rastro, todo debo decirlo, pero debe estar todavía por ahí en las librerías.

Hepburn se nos presenta a sí misma enseñándonos exactamente lo que nos quiere enseñar: se presenta como una actriz menos intelectual de lo que la gente piensa, soberbia y competitiva, y sabe reirse de sí misma en todo momento. Analiza con ironía y admiración a sus compañeros de aventura, Humprey Bogart, John Houston, Lauren Bacall, Sam Spieguel, y sin tapujos ni falsa corrección describe la realidad de lo que vé en África con inconfundible sentido del humor y cierto sentido crítico, no sin olvidar ese peculiar sentido anglosajón de "cómo deberían de ser las cosas". Sus costumbres diarias, su paranoia por un guión que no acaba de ver claro, su relación de amor y odio con Houston, sus problemas intestinales... todo descrito con inconfundible hilaridad, y un estilo rápido y tajante, poco dado a las veleidades ni las florituras. No es el culmen de la literatura, pero creo que es un libro recomendable para pasar un buen rato con anécdotas e ideas de uno de los personajes artísticos más interesantes e importantes del siglo XX. Si te decides a leerlo, lo pasarás muy bien. Además tiene una magnífica colección de fotos, que hará disfrutar a los más mitómanos.
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